Zanahoria «Uso medicinal»

Todos conocemos la zanahoria y no hay necesidad de describir sus caracteres. Presenta algunas variedades que se diferencian en el color, que puede alcanzar del blanco al rojo más o menos pálido, y en el grosor, pues hay algunas de estas raíces que son enormes. Esta última variedad se utiliza para alimento del ganado, y la pequeña, que es más aromática, sirve para el arte culinario.

La planta de la zanahoria vive sólo dos años; en el primero, después de sembrada, germina y crece, produciendo principalmente hojas, y en el segundo año, florece, fructifica y muere. De ahí la denominación de bienal, que procede del latín bi, que significa dos y enal (de annus, año).

El empleo medicinal de la raíz de zanahoria es antiquísimo. Areteo, célebre médico griego que vivió en el siglo I de nuestra Era y a quien por sus muchos conocimientos médicos se le parangonó a Hipócrates, aconsejaba su empleo especialmente para uso externo, como emoliente y resolutiva.

Propiedades de la zanahoria

Químicamente la zanahoria se compone de pectina en regular cantidad, un principio particular cristalizable, llamado carotina; albúmina, o mejor dicho, una materia azoada común a muchas raíces carnosas; manita, ácido málico, vestigios de materia gomosa, y el azúcar cristalizable en cantidad superior a todos estos compo¬ nentes reunidos.

Se hicieron ensayos para extraerlo, pero se comparó con su similar la raíz de remolacha, que lo contiene en mayor proporción y la zanahoria volvió a ser lo que siempre, un artículo de condimento para las personas y un alimento para los animales de la raza bovina.

Beneficios de la zanahoria y aplicaciones para la salud

Antes se empleaba bastante en medicina la pulpa de la raíz de zanahoria, las hojas y las semillas.
El cocimiento de esta pulpa se consideraba como un remedio muy eficaz en las afecciones bronquiales de los ancianos y en los catarros pulmonares rebeldes, para facilitar la expectoración y ali¬ viar también el asma.

El cocimiento se preparaba con 200 gramos de dicha pulpa por cada medio litro de agua, sujetándola a una prolongada decocción para que el líquido adquiriese viscosidad y también para que quedasen disueltos los principios solubles de esta raíz. Hecho el cocimiento, se le añadía leche y se endulzaba con miel o azúcar cande. Se tomaban, algo calientes, dos o tres jicaras al día, particularmente por la noche al acostarse. Esta pócima fue llamada julepe de zanahoria, y aun se usa bastante.
Este cocimiento se empleaba en gárgaras contra la afonía o ron¬ quera, y con este objeto lo usan todavía los oradores y cantantes. Hoy debe considerarse únicamente como remedio casero.

La pulpa de zanahoria obra ligeramente como diurética y en algunos países, principalmente en Francia, se considera como remedio popular contra la ictericia.
La mejor aplicación de la zanahoria en la medicina doméstica es como emoliente y resolutiva en cataplasmas calientes, esto es, para calmar el dolor y rebajar la inflamación en los casos de quemaduras, panadizos, forúnculos, etc. Este empleo de la pulpa de zanahoria como emoliente hemos dicho ya que es antiquísimo y no se perderá nunca porque sus resultados son de verdadera eficacia.

Las hojas de zanahoria, machacadas, se emplearon como vulnerarias, o sea, para curar las heridas, pero para este objeto pronto cayeron en desuso.
Las semillas, que tienen sabor amargo, fueron consideradas por nuestros antepasados como carminativas, emenagogas y antihelmínticas. Hoy se usan muy poco.
Las semillas de zanahoria formaban parte de las Cuatro semillas cálidas menores, remedio antiquísimo que hoy sólo figura en la historia de la medicina empírica.
Al hablar de la composición química de la zanahoria hemos dicho que ésta tiene, al igual que la remolacha, una gran cantidad de azúcar, por cuyo motivo, aconsejamos a los que padecen la dia¬ betes sacarina que no la tomen jamás, ni como alimento ni como medicamento.
En tintorería se emplea un líquido, llamado aceite de Venus, que se prepara a base de flor de zanahoria, y que es muy estimado por los variados colores que de él se obtienen.
Finalmente, la zanahoria es un complemento obligado del puchero, o pot-au-feu de los franceses, que se emplea en unión de varias legumbres y hierbas aromáticas, produciendo un sabroso y suculento caldo.
En el arte culinario figura la zanahoria para la preparación de muchas y exquisitas salsas.

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